CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Mrs. DallowayPublic
Página 70 de 275
Table of Contents

La señora Dalloway

timidez que en la mediana edad se convierte en convencionalismo, y entonces se acabó todo, se acabó todo, pensó, mirando con bastante tristeza las profundidades vítreas, y preguntándose si al presentarse a esa hora la habría molestado; abrumado de vergüenza de repente por haber sido un tonto; haber llorado; haberse mostrado emotivo; habérselo contado todo, como de costumbre, como de costumbre.

Al cruzar una nube por delante del sol, el silencio cae sobre Londres; y cae sobre la mente. El esfuerzo cesa. El tiempo flamea en el mástil. Allí nos detenemos; allí nos plantamos. Rígido, tan solo el esqueleto de la costumbre sostiene el armazón humano.

Donde no hay nada, se dijo Peter Walsh sintiéndose hueco, completamente vacío por dentro. Clarissa me rechazó, pensó. Se quedó allí pensando, Clarissa me rechazó.

Ah —dijo Santa Margarita—, como una anfitriona que entra en su salón en el mismo momento en que da la hora

70