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nydus/The Task of Social HygienePublic
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Eugenesia y Amor

Eventualmente, parece evidente, un sistema general, ya sea privado o público, mediante el cual todos los datos personales, biológicos y mentales, normales y mórbidos, sean debida y sistemáticamente registrados, ha de volverse inevitable si hemos de tener una verdadera guía sobre aquellas personas que son más aptas, o más inaptas, para continuar la especie. 5 A menos que sean completos y francos, tales registros son inútiles. Pero es obvio que durante mucho tiempo un sistema tal de registro debe ser privado. De acuerdo con la creencia que aún está profundamente arraigada en la mayoría de nosotros, consideramos como más privados aquellos hechos de nuestras vidas que están más íntimamente conectados con la vida de la especie y son más fatídicos para el futuro de la humanidad. El sentimiento es sin duda inevitable; tiene cierta justeza y justificación. Sin embargo, a medida que nuestro conocimiento aumente, aprenderemos que somos, por un lado, un poco más responsables de las futuras generaciones de lo que estamos acostumbrados a pensar y, por el otro, un poco menos responsables de nuestras propias buenas o malas cualidades. Nuestro decreto hace al hombre del futuro, pero, del mismo modo, nosotros mismos somos hechos por una elección y una voluntad que no son las nuestras. Un hombre puede en verdad, dentro de ciertos límites, moldearse a sí mismo, pero los materiales que únicamente puede usar le fueron transmitidos por sus padres, y el que llegue a ser un hombre de genio, un criminal, un borracho, un epiléptico, o un ciudadano ordinariamente sano, bien portado e inteligente, debe depender al menos tanto de sus padres como de su propio esfuerzo o falta de esfuerzo, puesto que incluso la aptitud para el esfuerzo eficaz es en gran medida innata. A medida que aprendemos a contemplar los hechos desde el único punto de vista sólido de la herencia, nuestra ira o desprecio hacia un individuo falible y errante tiene que ceder el paso al control bondadoso pero firme de un ser débil. Si a los hijos se les ha a frio la dentera es porque los padres han comido uvas agrias.

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