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nydus/The Task of Social HygienePublic
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Inmorality and the Law

muy diferentes que sean los sistemas policiales y los temperamentos nacionales de Alemania y los Estados Unidos, en este asunto los reformadores sociales cuentan exactamente la misma historia. Informan que > las leyes y ordenanzas alemanas contra la inmoralidad aumentan y apoyan el mismo mal que afirman combatir. Así, al convertir en delito dar cobijo, incluso sin fines de lucro, a amantes no casados, aun cuando tengan la intención de casarse, la muchacha respetable es empujada a la condición de prostituta y, como tal, queda sujeta a una cantidad interminable de regulación y control policiales. * Se alienta a los propietarios a vivir de sus actividades, cobrando tarifas muy altas para indemnizarse por los riesgos que corren al albergarla. * Ella, a su vez, para hacer frente a las demandas exorbitantes que la ley y la policía alientan a todo su entorno a exigirle, se ve obligada a ejercer su profesión con la máxima actividad y a adquirir el máximo beneficio. La ley y la policía han forjado el

Las ilustraciones así aportadas por Alemania, Holanda, Inglaterra y los Estados Unidos probablemente basten para mostrar que existe realmente en la actualidad una corriente de opinión favorable a la idea de que es posible promover la moral pública por la fuerza de la ley. Solo resta señalar que el reconocimiento de la futilidad de tales intentos no implica de ningún modo necesariamente un conservadurismo pesimista. Señalar que la prostitución nunca ha sido, y jamás podrá ser, abolida por ley no equivale en absoluto a afirmar que es un mal que deba perdurar

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