La publicación por parte de Bebel de un libro, Die Frau, en el que el líder del partido socialdemócrata alemán exponía la doctrina socialista sobre la posición de la mujer en la sociedad, marcó la primera etapa del nuevo movimiento. * Este libro ejerció una amplia influencia, muy especialmente en los lectores poco críticos. Es, en efecto, desde un punto de vista científico
de vista un libro sin valor —si es que puede calificarse jamás así a un libro en el que se aportan emociones genuinas a la causa de la libertad humana y la justicia social—, pero asestó un golpe rudo a las tradiciones del sentimiento teutón.
Con algo del tono áspero y el carácter del gran campesino que inició la Reforma alemana, un hombre que había surgido él mismo del pueblo y que sabía de lo que hablaba, consignó aquí de manera directa los hechos reales sobre la posición de la mujer en Alemania, así como lo que consideraba que eran las reclamaciones de la justicia con respecto a dicha posición, arremetiendo con igual vigor tanto contra los absurdos del matrimonio convencional como de la prostitución, el anverso y el reverso, declaró, de una sociedad falsa.
El renacimiento emocional que aquí nos ocupa parece no tener una asociación especial y ciertamente ninguna exclusividad con el movimiento socialdemócrata, pero apenas cabe dudar de que la penetración de una gran masa del pueblo alemán por las concepciones socialistas —las cuales, en lo que respecta a la mujer, han sido tan familiarizadas por la exposición de Bebel— ha proporcionado, por así decirlo, una caja de resonancia prefabricada que ha dado resonancia y eficacia a voces que de otro modo se habrían perdido rápidamente en el vacío.