En la historia debe gobernar el orden del tiempo; en las investigaciones filosóficas, el de la naturaleza, el cual en toda progresión consiste en ir desde el lugar en que uno se encuentra entonces hasta el que se une y yace junto a él; y así es en la mente, desde el conocimiento que ya posee hasta el que le sigue y es coherente con él, y así sucesivamente hasta aquello a lo que apunta, mediante las partes más simples y descompuestas en que pueda dividir la materia.
Para este propósito, le será de gran utilidad a su discípulo acostumbrarle a distinguir bien, es decir, a tener nociones distintas siempre que la mente pueda hallar alguna diferencia real; pero a evitar con igual cuidado las distinciones en los términos cuando no posea ideas claras, distintas y diferentes.
§196. Además de lo que ha de obtenerse por el estudio y los libros, hay otros logros necesarios para un caballero, que se han de adquirir mediante el ejercicio, a los cuales hay que dedicar tiempo y para los cuales se deben tener maestros.
Siendo la danza aquello que da vida a todo movimiento grácil y, por encima de todo, virilidad y una confianza adecuada a los niños pequeños, considero que no puede aprenderse demasiado pronto, una vez que tienen la edad y la fuerza capaces para ello.
Pero habéis de aseguraros de tener un buen maestro que sepa y pueda enseñar lo que es grácil y decoroso, y lo que otorga libertad y soltura a todos los movimientos del cuerpo. Quien no enseña esto es peor que no tener ninguno; la torpeza natural es mucho mejor que las posturas simiescas y afectadas, y creo que es mucho más tolerable quitarse el sombrero y hacer una reverencia como un honrado caballero de provincias que como un maestro de baile desgarbado.
Pues en lo que respecta a la parte de zapateo y a las figuras de las danzas, lo considero poco o nada, salvo en la medida en que tiende a perfeccionar una postura airosa.