lesionarse una pequeña parte del pie a causa de un esguince o un golpe, toda la pierna o el muslo pierden por ello su fuerza y nutrición, y se marchitan? ¿Cuántos mayores inconvenientes podemos esperar cuando el tórax, en el que se hallan el corazón y la sede de la vida, es comprimido de manera innatural y se le impide su debida expansión?
§13. En cuanto a su dieta, debe ser muy sencilla y simple; y, si pudiera aconsejarlo, se debería prescindir de la carne mientras lleve faldellines, o al menos hasta que tenga dos o tres años. Pero por gran ventaja que esto suponga para su salud y fuerza presentes y futuras, mucho temo que los padres apenas accedan a ello, mal aconsejados por la costumbre de comer demasiada carne ellos mismos, quienes serán proclives a creer que sus hijos, al igual que ellos, corren el peligro de morirse de hambre si no comen carne al menos dos veces al día. De esto estoy seguro: los niños saldrían los dientes con mucho menos peligro, estarían más libres de enfermedades mientras son pequeños y sentarían las bases de una constitución sana y fuerte con mucha más firmeza si no se les cebara tanto como lo hacen las madres cariñosas y los criados necios, y se les apartara por completo de la carne durante los primeros tres o cuatro años de su vida.
Pero si mi joven amo ha de comer carne por fuerza, que no sea sino una vez al día, y de una sola clase en cada comida. La carne de res, de cordero, de ternera, etc., sencilla y sin otra salsa que el hambre, es lo mejor; y se debe tener gran cuidado de que coma pan en abundancia, tanto solo como con todo lo demás; y cualquier cosa sólida que coma, haced que la mastique bien. Los ingleses somos a menudo negligentes en esto; de lo cual se siguen la indigestión y otros grandes inconvenientes.