extraño en absoluto —dijo Griselda—. Verás, es muy frecuente oír disparos en el bosque. Así que, naturalmente, cuando oyes un disparo, das por sentado sin más que es en el bosque. Probablemente solo suena un poco más fuerte de lo habitual. Por supuesto, si una estuviera en la habitación de al desde al lado, te darías cuenta de que fue en la casa, pero desde la cocina de Mary, con la ventana justo al otro lado de la casa, no creo que se te pasara por la cabeza semejante cosa”.
La puerta se abrió de nuevo.
—El coronel Melchett ha vuelto —dijo Mary—. Y el inspector de policía con él; dicen que les gustaría que usted fuera a reunirse con ellos. Están en el estudio.