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nydus/The Murder at the VicaragePublic
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VI. El Reloj

Estuvimos devanándonos los sesos un buen rato con el asunto del reloj, pero no sacamos nada en claro. Griselda dijo que yo debía hacer otro intento para hablarle del tema al inspector Slack, pero en ese punto yo sentía lo que solo puedo calificar de «tozudez mular».

El inspector Slack había sido abominable e innecesariamente grosero. Estaba deseando que llegara el momento en que pudiera presentar mi valiosa contribución y dejarlo en evidencia. Entonces le diría con un tono de leve reproche:

—Si tan solo me hubiera escuchado, inspector Slack⁠—

Esperaba que al menos me hablara antes de salir de la casa, pero para nuestra sorpresa supimos por Mary que se había marchado, tras haber cerrado con llave la puerta del estudio y dado órdenes de que nadie intentara entrar en la habitación.

Griselda sugirió subir a Old Hall.

—Será tan terrible para Anne Protheroe, con la policía y todo lo demás —dijo—. Quizá pueda hacer algo por ella.

Aprobé cordialmente este plan, y Griselda se puso en marcha con instrucciones de que me telefoneara si creía que yo podía ser de alguna utilidad o consuelo para cualquiera de las dos damas.

Me dispuse entonces a llamar por teléfono a los profesores de la Escuela Dominical, que debían venir a las 7:45 para su clase de preparación semanal. Pensé que, dadas las circunstancias, sería mejor suspenderla.

Dennis fue la siguiente persona en llegar a la escena, tras haber regresado de una fiesta de tenis. El hecho de que se hubiera cometido un asesinato

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