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nydus/The Murder at the VicaragePublic
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XXX

detalle. Lawrence Redding primero visitó al vicario, sabiendo que este no estaba. Llevaba consigo la pistola, que ocultó en esa maceta del soporte junto a la ventana. Cuando el vicario entró, Lawrence explicó su visita con la declaración de que se había decidido a marchar. A las cinco y media, Lawrence Redding llamó por teléfono desde la Cabaña del Norte al vicario, imitando una voz de mujer (recuerdan lo buen actor aficionado que era).

“La señora Protheroe y su marido acababan de salir hacia el pueblo. Y —algo muy curioso (aunque a nadie le dio por pensarlo de ese modo)— la señora Protheroe no llevaba bolso. En verdad, algo de lo más inusual en una mujer. Justo antes de las seis y veinte pasa por mi jardín, se detiene y habla, para darme la oportunidad de notar que no lleva ningún arma consigo y también de que está completamente normal. Se dieron cuenta, ya ve, de que soy una persona observadora. Desaparece doblando la esquina de la casa hacia la ventana del estudio. El pobre coronel está sentado en el escritorio escribiéndole a usted. Es sordo, como todos sabemos. Ella toma la pistola del cuenco donde la está esperando, se le acerca por detrás y le pega un tiro en la cabeza, tira la pistola y sale de nuevo en un abrir y cerrar de ojos, bajando por el jardín hacia el estudio. ¡Casi cualquiera juraría que no ha habido tiempo suficiente!”.

—¿Pero el disparo? —objetó el coronel—. ¿No oyó el disparo?

“Creo que existe un invento llamado silenciador Maxim. Al menos, eso deduzco de las novelas policíacas. Me pregunto si, tal vez, ¿el estornudo que oyó la criada, Clara, podría haber sido en realidad el disparo? Pero no importa. El señor Redding se encuentra con la señora Protheroe en el estudio. Entran juntos y, siendo la naturaleza humana como es, ¡me temo que se dan cuenta de que no pienso marcharme del jardín hasta que vuelvan a salir!”. Jamás la señorita Marple me había caído tan bien como en ese momento, con su lúcida y humorística percepción de sus propias debilidades. “Cuando por fin salen, su comportamiento es alegre y

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