Como ya he señalado en otra parte (Studies in the Psychology of Sex, vol. VI, "Sex in Relation to Society", cap. ix), la mayoría de las autoridades modernas —Friedländer, Dill, Donaldson, etc.— consideran que no hubo un verdadero declive moral en el Bajo Imperio romano; no debemos aceptar los cuadros presentados por los satiristas, paganos o cristianos, como de aplicación general.
He discutido esta fase del cristianismo primitivo en el sexto volumen de Studies in the Psychology of Sex, «Sex in Relation to Society», cap. V.
Ulrich von Lichtenstein, en el siglo trece, es el ejemplo típico de esta erotomanía caballeresca. Su relato de sus propias aventuras ha sido puesto en duda, pero Reinhold Becker (Wahrheit und Dichtung in Ulrich von Lichtenstein's Frauendienst, 1888) considera que, aunque muy exagerado, es sustancialmente verdadero.
Léon Gautier, La Chevalerie, págs. 236-8, 348-50.
La principal fuente de información sobre estas Cortes es el De Arte Amatoria de André le Chapelain. Boccaccio hizo uso de esta obra, aunque sin mencionar el nombre del autor, en su propio Dialogo d' Amore.