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nydus/White FangPublic
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VI. El Maestro del Amor

Sin embargo, su naturaleza dominante se impuso, y primero tuvo que darles una paliza para que reconocieran su superioridad y liderazgo. Una vez logrado esto, tuvo pocos problemas con ellos. Le cedían el paso cuando iba y venía o caminaba entre ellos, y cuando imponía su voluntad, obedecían.

De la misma manera, llegó a tolerar a Matt, como a una posesión de su amo. Su amo rara vez lo alimentaba. Matt hacía eso, era su tarea; aun así, Colmillo Blanco intuía que era la comida de su amo la que comía y que era su amo quien así lo alimentaba por mediación de otro. Fue Matt quien intentó ponerle el arnés y hacer que tirara del trineo con los otros perros. Pero Matt fracasó. No fue sino hasta que Weedon Scott le puso el arnés a Colmillo Blanco y lo hizo trabajar, que él comprendió. Tomó como voluntad de su amo que Matt lo condujera y lo hiciera trabajar del mismo modo que conducía y hacía trabajar a los demás perros de su amo.

Diferentes de los trineos canadienses eran los trineos de el Klondike, que llevaban patines debajo. Y diferente era también el método para guiar a los perros.

No había formación en abanico de la traílla. Los perros trabajaban en fila india, uno detrás de otro, tirando de correas dobles. Y aquí, en el Klondike, el líder era en verdad el líder. El perro más sabio, así como el más fuerte, era el líder, y la junta le obedecía y le temía.

Que Colmillo Blanco se hiciera rápidamente con este puesto era inevitable. No podía conformarse con menos, como Matt aprendió tras muchos inconvenientes y problemas. Colmillo Blanco eligió el puesto por sí mismo, y Matt respaldó el criterio del perro con un lenguaje contundente después de haber hecho el experimento.

Pero, aunque trabajaba en el trineo durante el día, Colmillo Blanco no renunciaba a custodiar las propiedades de su amo por la noche. De este modo, estaba de servicio todo el tiempo, siempre vigilante y fiel, el más valioso de todos los perros.

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