perdono a mí misma la causa de mi suerte, y no me pesa; lo que quizá parezca fuerte a vuestro vulgo. De esta joya tan luculenta y preciosa, que de nuestro cielo es la más cercana a mí, gran fama quedó; y antes que muera este siglo cien años quintuplicado será. ¡Ved si el hombre debe hacerse excelente, para que otra vida deje a la primera! Y así no piensa la multitud presente encerrada por el Adige y el Tagliamento, ni aun por ser castigada se arrepiente. Mas pronto será que Padua en el pantano cambie el agua que baña Vicenza, porque la gente es terca contra el deber; y donde el Sile y el Cagnano se juntan uno impera y anda con la cabeza alta, para atrapar al cual ya se teje la red. Feltro además de su impío pastor llorará el crimen, que tan monstruoso será que por semejante ninguno entró jamás en Malta. Amplísima en exceso sería la cuba que pudiera contener la sangre de los ferrareses, y cansaría quien la pesara onza a onza, de la cual este cortesano cura hará un presente para mostrarse partidario; y tales presentes se conformarán a los vivientes de la tierra. Arriba de nosotros hay espejos, Tronos los llamáis, desde los cuales nos brilla Dios Justiciero, de modo que esta sentencia nos parece buena». Aquí calló, y tuvo la apariencia de volverse a otra parte, por la rueda en la que entró tal como era antes. El otro gozo, ya conocido por mí, se volvió cosa esplendente a mi vista, como un fino rubí golpeado por el sol. Por el gozo se adquiere fulgor arriba, como aquí una sonrisa; mas allá abajo, la sombra se oscurece por fuera, según entristece la mente. «Dios lo ve todo, y en Él, espíritu bendito, tu vista está», dije, «de modo que ninguna voluntad suya puede ocultarse jamás a ti; tu voz, pues, que
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Canto IX
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