Su lenguaje no debe ser exclusivamente obsoleto e ininteligible; pero no debe admitir, de ser posible, ninguna palabra o giro fraseológico que delate un origen directamente moderno. Una cosa es hacer uso del lenguaje y de los sentimientos que nos son comunes a nosotros y a nuestros antepasados, y otra muy distinta revestirlos con los sentimientos y el dialecto exclusivamente propios de sus descendientes.
Esto, mi querido amigo, es lo que he encontrado más difícil en mi tarea; y, para hablar con franqueza, dudo mucho poder satisfacer su juicio menos parcial y su más amplio conocimiento en tales materias, ya que apenas he logrado complacer el mío propio.
Tengo conciencia de que seré hallado aún más defectuoso en el tono de la perspectiva y el atuendo por aquellos que estén dispuestos a examinar rígidamente mi relato, en relación con las costumbres de la época exacta en que florecieron mis personajes: Puede ser que haya introducido poco que pueda calificarse positivamente de moderno; pero, por otra parte, es extremadamente probable que haya confundido las costumbres