CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 136 de 375
Table of Contents

Lectura

Ya es hora de que tengamos escuelas poco comunes, de que no abandonemos nuestra educación cuando empezamos a ser hombres y mujeres. Ya es hora de que las aldeas sean universidades, y sus habitantes de más edad los miembros de las universidades, con tiempo libre —si es que, en verdad, están tan bien situados— para cursar estudios liberales el resto de sus vidas. * ¿Habrá de estar el mundo confinado a un solo París o a un solo Oxford por siempre? * ¿No pueden los estudiantes hospedarse aquí y recibir una educación liberal bajo el cielo de Concord? * ¿No podemos contratar a algún Abelardo para que nos dé conferencias? ¡Ay! Entre alimentar al ganado y atender la tienda, nos apartan de la escuela por demasiado tiempo, y nuestra educación se

En este país, la aldea debería en ciertos aspectos ocupar el lugar del noble en Europa. Debería ser la mecenas de las bellas artes. Es lo bastante rica. Solo le faltan la magnanimidad y el refinamiento.

Puede gastar suficiente dinero en aquellas cosas que los granjeros y comerciantes valoran, pero se considera utópico proponer gastar dinero en cosas que los hombres más inteligentes saben que tienen mucho más valor.

Este pueblo ha gastado diecisiete mil dólares en un ayuntamiento —gracias a la fortuna o a la política—, pero probablemente no gastará tanto en ingenio vivo, la verdadera sustancia con que rellenar esa cáscara, en cien años. Los ciento veinticinco dólares suscritos anualmente para un Ateneo en invierno están mejor gastados que cualquier otra suma igual recaudada en el pueblo.

136