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Los estanques

Cuando inviertes la cabeza, parece un hilo de la más fina gasa tendido a través del valle, brillando contra los lejanos pinares y separando un estrato de la atmósfera de otro. Uno creería que podría caminar en seco por debajo de él hasta las colinas opuestas, y que las golondrinas que rasantes lo surcan podrían posarse en él. De hecho, a veces se sumergen bajo esta línea, como por error, y se desengañan. Al mirar el estanque hacia el oeste, uno se ve obligado a usar ambas manos para proteger los ojos tanto del sol reflejado como del verdadero, pues brillan con igual intensidad; y si, entre ambos, examinas su superficie críticamente, es literalmente tan lisa como el vidrio, excepto donde los insectos zapateros, dispersos a intervalos iguales por toda su extensión, con sus movimientos bajo el sol producen en ella el brillo más fino que pueda imaginarse, o tal vez un pato se arregla las plumas, o, como he dicho, una golondrina rasante llega a tocarla. Puede ser que a lo distancia un pez describa un arco de tres o cuatro pies en el aire, y hay un destello brillante donde emerge y otro donde golpea el agua; a veces se revela todo el arco plateado; o aquí y allá, tal vez, hay un vilano de cardo flotando en su superficie, al que los peces se lanzan y así vuelven a rizarla. Es como vidrio fundido enfriado pero no congelado, y las pocas motas que hay en él son puras y hermosas como las imperfecciones en el vidrio. A menudo se puede divisar un agua aún más lisa y oscura, separada del resto como por una invisible tela de araña, salón de las ninfas acuáticas que reposan en ella. Desde la cima de una colina se puede ver a un pez saltar en casi cualquier parte; pues no hay un solo lucio o carpita que arranque un insecto de esta superficie lisa sin que altere manifiestamente el equilibrio de todo el lago. Es maravilloso con qué detalle se anuncia este simple hecho —este asesinato piscícola saldrá a la luz— y desde mi lejano oteadero distingo las ondulaciones concéntricas cuando tienen media docena de varas de diámetro.

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