del bosque, que había guardado en mi cobertizo antes de que llegara la nieve. El nogal americano verde finamente cortado sirve para encender el fuego del leñador cuando tiene un campamento en el bosque. De vez en cuando conseguía un poco de esto. Cuando los aldeanos encendían sus fuegos más allá del horizonte, yo también les avisaba a los diversos habitantes silvestres del valle de Walden, mediante una serpiente de humo que salía de mi chimenea, que estaba despierto.—
Humo de alas ligeras, ave de Ícaro, que fundes tus plumas en tu vuelo ascendente, alondra sin canto, y mensajera del alba, que circundarás las aldeas como a tu nido; o bien, sueño fugaz, y forma umbría de visión medianocheña, recogiendo tus faldas; que de noche velaste estrellas, y de día oscureces la luz y eclipsas el sol; ve tú, mi incienso, hacia arriba desde este hogar, y pide a los dioses que perdonen esta clara llama.