perdido a su esposa dos años antes y que tenía varios hijos sobre los cuales ella podía seguir practicando sus teorías acerca de su crianza. Si hubiera resistido más tiempo y muerto doncella, se le podría haber construido un arco en su memoria después de la muerte y haber pasado a la posteridad.
Solo las damas, las jóvenes y los muchachos menores de diecisiete años eran invitados de la Emperatriz Viuda en su Palacio.
Los nobles manchúes y los altos funcionarios eran invitados ciertos días al teatro, pero siempre había una mampara alta de separación entre ellos y los palcos de Su Majestad y de las damas.
Los príncipes y nobles que tienen cargos oficiales ven a la Emperatriz Viuda en el Salón de Audiencias, y ella tiene ahora más de sesenta años. Goza de mayor libertad que antes, pero por lo general sus audiencias son solo con el Emperador, y jamás entran en los Recintos de las Damas.
Durante la función del circo europeo en los jardines del Palacio vi, por primera vez, a casi todos los príncipes y funcionarios manchúes.
Los manchúes son una raza más alta que los chinos y de aspecto más atlético. Son aficionados al ejercicio, se entregan al tiro con arco, la equitación, etc., y no desprecian la carrera militar, como lo hacen los chinos. Se dice que el polo, que los ingleses obtuvieron de la India, se originó entre los tártaros y que todavía se juega en Manchuria. Nunca vi jugar al polo a los manchúes, pero sí he visto a jóvenes nobles cabalgar con una audacia tal que parecería indicar que podrían jugar al polo si quisieran. Los nobles manchúes tienen un rango militar hereditario y también reciben ascensos militares por su destreza en el tiro con arco y la equitación.