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nydus/With the Empress Dowager of ChinaPublic
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Su Majestad la Emperatriz Viuda

educación, el sistema de gobierno; de hecho, realizar cambios tan drásticos que esta nación conservadora se habría levantado en masa de haberse llevado a cabo.

Aparte de los Radicales, que eran el partido de la reforma, había también cierto número de descontentos entre los ultraconservadores, los cuales, al ver la inquietud del Emperador y su deseo de cambio, empezaron a impulsar ciertos proyectos propios.

Finalmente, los ultraconservadores y los reaccionarios decidieron unir sus fuerzas a las de los Radicales, con la esperanza de modificar así la política nacional y el estado de gobierno existente en aquel entonces. En la agitación que seguiría a esta conmoción, cada uno esperaba llevar a cabo sus propios designios, de muy diferente alcance. Cada partido hizo creer al Emperador que su objetivo era el progreso.

La coalición de estos dos partidos diametralmente opuestos tenía como propósito persuadir al Emperador de que se apartara de la política oportunista moderada que había sido el motor del régimen de la emperatriz viuda.

Los partidarios del partido de la Reforma se oponían a esta política moderada porque era demasiado conservadora. Los de los Reaccionarios se oponían a ella porque era demasiado progresista.

El poder del gobierno central depositado en el joven Emperador parecía destinado a ser aplastado entre estas dos facciones egoístas.

Los estadistas más sabios de China vieron el peligro, buscaron a la emperatriz viuda, le suplicaron que regresara de su retiro y que, para la salvación de China, le diera de nuevo al Imperio el beneficio de sus sabios consejos. Cuando comprendió el peligro, regresó. Tal es la ascendencia del «ancestro» en China, que el emperador no pudo negarse a aceptar el

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