casos, el primer encuentro de estas Princesas con cualquier extranjera; pero fueron uniformemente corteses e incluso cordiales, sin mostrar jamás la menor curiosidad por mi vestido o mis costumbres. Dudaba de que a un chino en una Corte europea, o en nuestra Casa Blanca, se le hubiera tratado con la misma consideración por parte de todos, incluso de los sirvientes. Los niños, de los cuales había varios en la Corte en ese momento, eran tan bien educados como sus mayores en su trato hacia la «dama extranjera».
Después de nuestro primer almuerzo en el patio del Teatro, cuando la representación teatral del día hubo terminado y los actores se marcharon, me acerqué al escenario del Teatro y comencé a examinar, con interés, su construcción y equipamiento.
El Teatro del Palacio está elevado unos doce pies del suelo, y su planta principal está al nivel del palco imperial. El edificio consta de tres pisos y un sótano.
- Este último se utiliza para las pocas piezas de decorado de las obras escénicas, y es donde se manipulan los sencillos dispositivos empleados para moverlo.
Al igual que el teatro griego, el escenario está abierto por tres lados; y los actores salen y recitan sus parlamentos, siendo su entrada por la izquierda y la salida por la derecha del escenario.
Su Majestad se encontraba en su palco mientras yo examinaba la construcción del teatro; pero evidentemente advirtió mis movimientos, pues los eunucos pronto abrieron de par en par las grandes puertas de plancha y ella bajó los escalones del palco imperial y cruzó el patio hasta donde yo estaba. Me preguntó si no me gustaría subir al escenario, inspeccionar el edificio y examinar todo a fondo. Y añadió: