Unos nueve días después del hundimiento de la flota llegó un mensajero de Escalante, anunciando que cuatro embarcaciones8 habían pasado por el puerto, negándose a entrar, y habían anclado a tres leguas de distancia, en la desembocadura de un río. Temiendo que Velázquez cayera sobre él, Cortés partió a toda prisa con cuatro jinetes, tras seleccionar a cincuenta soldados para que lo siguieran. Alvarado y Sandoval quedaron conjuntamente al mando del ejército, excluyendo a Ávila, quien mostró no poca envidia hacia este último. Cortés se detuvo en la población únicamente para enterarse de los pormenores, declinando la hospitalidad de Escalante con el refrán: «Cabra coja no tenga reposo». En el camino hacia los barcos se cruzaron con un escribano y dos testigos,9 con la comisión de fijar un límite en nombre de Francisco de Garay, quien reclamaba la costa del norte por ser el primer descubridor y deseaba fundar un establecimiento un poco más allá de Nautla. Resultó que Garay, quien había llegado junto a Diego Colón y había ascendido de procurador de La Española a gobernador de Jamaica, se había propuesto dedicar su gran riqueza a acrecentar su fama como explorador y colonizador. Al enterarse por Alaminos y sus compañeros de viaje de las costas descubiertas en esta dirección, decidió revivir los famosos proyectos de Ponce de León y, con ese propósito, despachó una pequeña flota en 1518 al mando de Diego de Camargo.10 Rechazada por los floridanos con gran matanza, dice Gómara, la expedición navegó hasta el río Pánuco, para ser repelida nuevamente con la pérdida de algunos hombres, que fueron desollados y devorados. Torralba, mayordomo de Garay, fue enviado entonces a España y allí, con la ayuda de los amigos de Garay, obtuvo para este un título de adelantado y gobernador de los territorios que pudiera descubrir al norte del río San Pedro y San Pablo.11 Entre tanto, se despachó una nueva expedición a Pánuco al mando de Alonso Álvarez Pineda, con el fin de establecer una colonia y comerciar
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CAPÍTULO XI. EL HUNDIMIENTO DE LA FLOTA. Julio-agosto de 1519.
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