CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 201 de 492
Table of Contents

Prudencia

La sabiduría nunca nos permitirá adoptar una postura hostil con ningún hombre ni grupo de hombres. Rechazamos la simpatía y la intimidad con la gente, como si aguardáramos a que lleguen otras mejores. ¿Pero de dónde y cuándo?

El mañana será como hoy. La vida se gasta mientras nos preparamos para vivir. Nuestros amigos y compañeros de trabajo se van apagando. Apenas podemos decir que vemos nuevos hombres, nuevas mujeres, acercándonos. Somos demasiado viejos para atender a las modas, demasiado viejos para esperar el patrocinio de alguien más grande o más poderoso.

Exprimamos la dulzura de esos afectos y costumbres que crecen cerca de nosotros. Estos viejos zapatos son cómodos para los pies. Sin duda podemos hallar faltas con facilidad en nuestra compañía, podemos musitar con facilidad nombres más orgullosos y que halagan más la imaginación. La imaginación de todo hombre tiene sus amigos, y la vida sería más preciada con tales compañeros. Pero si no podéis tenerlos en buenos términos mutuos, no podéis tenerlos. Si no es la Divinidad, sino nuestra ambición, la que labra y da forma a las nuevas relaciones, su virtud se escapa, como las fresas pierden su sabor en los arriates del jardín.

Así la verdad, la franqueza, el valor, el amor, la humildad y todas las virtudes se alinean del lado de la prudencia, o el arte de asegurar un bienestar presente.

No sé si al fin se descubrirá que toda la materia está hecha de un solo elemento, como el oxígeno o el hidrógeno, pero el mundo de los modales y las acciones está tejido de una sola tela, y empecemos por donde empecemos, es muy seguro que al poco tiempo andemos mascullando nuestros diez mandamientos.

201