CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 373 de 492
Table of Contents

Carácter

estemos tan ávidos de buscarlo? Si estamos emparentados, nos encontraremos. Era una tradición del mundo antiguo que ninguna metamorfosis podía ocultar a un dios de otro dios; y hay un verso griego que dice—

«Los Dioses no se ignoran los unos a los otros».

Los amigos también obedecen las leyes de la necesidad divina; gravitan los unos hacia los otros, y no pueden hacerlo de otro modo:—

Cuando el uno al otro evite, el uno del otro más disfrute.

Su relación no está hecha, sino permitida. Los dioses deben sentarse sin senescal en nuestro Olimpo, y según pueden instalarse por antigüedad divina.

La sociedad se arruina si se toman molestias, si se hace que los asociados recorran una milla para reunirse. Y si no es sociedad, es una gritería maliciosa, baja y degradante, aunque esté compuesta por los mejores. Toda la grandeza de cada uno se retiene y cada debilidad queda en penosa actividad, como si los olímpicos se reunieran para intercambiarse tabaqueras.

373