Después vemos, en el apogeo de la juventud y la poesía, que puede ser verdad, que lo es en destellos y fragmentos. Luego su rostro se vuelve austero y grandioso, y vemos que debe de ser verdad. Se muestra ahora ético y práctico. Aprendemos que Dios es; que él está en mí; y que todas las cosas son sombras suyas. El idealismo de Berkeley no es sino una tosca formulación del idealismo de Jesús, y este a su vez es una tosca formulación del hecho de que toda la naturaleza es la rápida emanación de la bondad ejecutándose y organizándose a sí misma. Mucho más obviamente, la historia y el estado del mundo en un momento dado dependen directamente de la clasificación intelectual que entonces exista en la mente de los hombres. Las cosas que son caras a los hombres en esta hora lo son debido a las ideas que han emergido en su horizonte mental, y que provocan el orden actual de las cosas, así como un árbol da sus manzanas. Un nuevo grado de cultura revolucionaría al instante todo el sistema de las empresas humanas.
La conversación es un juego de círculos. En la conversación levantamos los términos que delimitan los ejidos del silencio por todas partes. No ha de juzgarse a las partes por el espíritu del que participan y que incluso expresan bajo este Pentecostés. Mañana habrán retrocedido desde esta marca de pleamar. Mañana los hallaréis agobiados bajo las viejas albardas. Sin embargo, gocemos de la llama trunca mientras brilla en nuestras paredes. Cuando cada nuevo orador enciende una nueva luz, nos emancipa de la opresión del orador anterior, para oprimernos con la grandeza y