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El alma soberana

this deep power in which we exist and whose beatitude is all accessible to us, is not only self-sufficing and perfect in every hour, but the act of seeing and the thing seen, the seer and the spectacle, the subject and the object, are one. We see the world piece by piece, as the sun, the moon, the animal, the tree; but the whole, of which these are the shining parts, is the soul.

Sólo mediante la visión de esa Sabiduría se puede leer el horóscopo de las eras, y recayendo en nuestros mejores pensamientos, cediendo al espíritu de profecía que es innato en todo hombre, podemos saber lo que dice.

Las palabras de cualquiera que hable desde esa vida deben sonar vanas a quienes no moran en el mismo pensamiento por su propia cuenta. No me atrevo a hablar en su nombre. Mis palabras no transmiten su sentido augusto; se quedan cortas y frías.

Sólo ella misma puede inspirar a quien quiera, y ¡he aquí que! su discurso será lírico, y dulce, y universal como el levantarse del viento. Sin embargo, deseo, aun mediante palabras profanas, si no puedo usar las sagradas, indicar el cielo de esta deidad y relatar los indicios que he reunido de la transcendente simplicidad y energía de la Ley Suprema.

Si consideramos lo que ocurre en la conversación, en las ensoñaciones, en los remordimientos, en los momentos de pasión, en las sorpresas, en las enseñanzas de los sueños, donde a menudo nos vemos a nosotros mismos enmascarados —las graciosas mascaradas no hacen sino magnificar y realzar un elemento real y obligarnos a repararlo claramente—, captaremos muchas sugerencias que se ampliarán y esclarecerán hasta convertirse en el conocimiento del secreto de la naturaleza.

Todo prueba que el alma en el hombre no es un órgano, sino que anima y ejercita a todos los órganos; no es una función, como el poder de la memoria, del cálculo, de la comparación, sino que usa a estos como manos y pies; no es una facultad, sino una luz; no es el intelecto ni la

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