CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 415 de 492
Table of Contents

Naturaleza

nosotros. Vemos el arroyo espumoso con compunción: si nuestra propia vida fluyera con la energía adecuada, avergonzaríamos al arroyo. La corriente del celo chispea con fuego real, y no con rayos reflejos del sol y de la luna. La naturaleza puede ser estudiada con tanto egoísmo como el comercio. La astronomía para el egoísta se convierte en astrología; la psicología, en mesmerismo (con la intención de mostrar dónde han ido a parar nuestras cucharas); y la anatomía y la fisiología se convierten en frenología y quiromancia.

Mas tomando oportuna advertencia, y dejando muchas cosas sin decir sobre este tema, no omitamos por más tiempo nuestro homenaje a la Naturaleza Eficiente, natura naturans, la causa vivificante ante la cual todas las formas huyen como nieves batidas; ella misma secreta, sus obras impuestas ante sí en rebaños y multitudes (como los antiguos representaron a la naturaleza mediante Proteo, un pastor), y en variedad indescriptible. Se publica a sí misma en las criaturas, abarcando desde partículas y espículas a través de transformación tras transformación hasta las más altas simetrías, llegando a resultados consumados sin sobresaltos ni saltos. Un poco de calor, esto es, un poco de movimiento, es todo lo que diferencia

415