ser. De los estados inferiores, de los actos de rutina y de los sentidos, podemos decir algo; pero las obras maestras de Dios, los crecimientos totales y los movimientos universales del alma, él los oculta; son incalculables. Puedo saber que la verdad es divina y útil; pero cómo habrá de ayudarme no puedo tener la menor idea, pues ser así es la única vía de acceso para saber así. La nueva posición del hombre que avanza posee todas las potestades de la antigua, mas las tiene todas nuevas. Lleva en su seno todas las energías del pasado, y sin embargo es en sí misma una exhalación de la mañana. Desecho en este nuevo momento todo mi conocimiento antaño atesorado, por vacua y vanas. Ahora, por primera vez, me parece que conozco algo rectamente. Las palabras más simples—no sabemos lo que significan sino cuando amamos y aspiramos.
La diferencia entre el talento y el carácter es la habilidad para mantenerse en el círculo viejo y trillado, y el poder y el valor para abrir un camino nuevo hacia metas nuevas y mejores.
El carácter crea un presente abrumador; una hora alegre y decidida, que fortifica a toda la compañía al hacerles ver que mucho de lo que no se había pensado es posible y excelente.
El carácter amortigua la impresión de los acontecimientos particulares. Cuando vemos al conquistador, no pensamos mucho en una batalla o un éxito determinados. Vemos que habíamos exagerado la dificultad. Para él fue fácil.
El gran hombre no es convulsionable ni atormentable; los acontecimientos pasan sobre él sin dejar gran impresión.
La gente dice a veces: «Miren lo que he superado; miren qué alegre estoy; miren cómo he triunfado por completo sobre estos acontecimientos negros». No si todavía me recuerdan el acontecimiento negro. La verdadera conquista consiste en hacer que la calamidad se desvanezca y desaparezca como una nube matutina de resultado insignificante en una historia tan vasta y progresiva.