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Regalos

vez podemos escuchar los agradecimientos de cualquier persona que quiera darnos las gracias por un beneficio, sin cierta vergüenza y humillación. Rara vez podemos dar un golpe directo, sino que debemos conformarnos con uno oblicuo; rara vez tenemos la satisfacción de otorgar un beneficio directo que sea directamente recibido. Pero la rectitud esparce favores por todas partes sin saberlo, y recibe con asombro las gracias de todas las personas.

Temo proferir cualquier traición contra la majestad del amor, que es el genio y dios de los dones, y a quien no debemos pretender prescribirle nada. Que otorgue reinos o pétalos de flores indistintamente.

Hay personas de quienes siempre esperamos presentes de hadas; no dejemos de esperarlos. Esto es una prerrogativa, y no ha de ser limitada por nuestras normas municipales. Por lo demás, me agrada ver que no podemos ser comprados ni vendidos.

Lo mejor de la hospitalidad y de la generosidad tampoco reside en la voluntad, sino en el destino. Noto que no significo gran cosa para ti; no me necesitas; no me sientes; entonces soy echado a la calle, aunque me ofrezcas casa y tierras.

Ningún servicio tiene valor alguno, tan solo la semejanza. Cuando he intentado unirme a los demás mediante servicios, resultó ser un artificio intelectual, nada más. Se devoran tu servicio como a las manzanas, y a ti te dejan fuera. Pero ámales, y ellos te sentirán y se deleitarán contigo todo el tiempo.

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