La naturaleza universal, demasiado fuerte para la mezquina naturaleza del bardo, se sienta sobre su cuello y escribe a través de su mano; de modo que, cuando parece dar salida a un mero capricho y a un romance salvaje, el resultado es una alegoría exacta.
De ahí que Platón dijera que «los poetas pronuncian cosas grandes y sabias que ellos mismos no comprenden».
Todas las ficciones de la Edad Media se explican por sí mismas como una expresión enmascarada o lúdica de aquello que, con absoluta seriedad, la mente de aquel periodo se esforzó por lograr.
- La magia y todo lo que se le atribuye es un profundo presentimiento de los poderes de la ciencia.
- Los zapatos de velocidad, la espada afilada, el poder de someter los elementos, de utilizar las virtudes secretas de los minerales, de comprender las voces de los pájaros, son los esfuerzos oscuros de la mente en una dirección correcta.
- La destreza sobrenatural del héroe, el don de la juventud eterna y cosas por el estilo son, asimismo, el empeño del espíritu humano por «doblar las apariencias de las cosas ante los deseos de la mente».
En el Perceforest y en el Amadís de Gaula una guirnalda y