CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 156 de 294
Table of Contents

Capítulo VII El antisemita

Ha sido y será con el antisemitismo como con todos los movimientos. Cuando empiezan, se les ridiculiza. A medida que crecen, se les llega a temer y boicotear; pero de los que tienen éxito puede decirse con justicia que el momento del éxito comienza cuando doblan la esquina y, de ser una moda pasajera, se convierten en la última moda.

Todavía es (con dudas) la moda separarse del movimiento antisemita. Aún se oye a los hombres, cuando escriben o hablan sobre el problema judío, no importa con cuánta hostilidad hacia el judío, disculparse por lo general al principio de sus observaciones diciendo: «No soy antisemita».

Pues un cierto sabor del viejo ridículo todavía se adhiere al nombre. Pero las modas cambian con rapidez y la nueva moda que llega para apoyar algo que crece, cuando al fin llega, llega en tromba.

Todos nosotros podemos recordar la época en que hablar de nacionalización, el viejo discurso del socialismo de Estado, era cosa de unos pocos maniáticos que en

156