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Capítulo IX. La posición en el mundo en su conjunto

El judío debe recordar, por mucho que le cueste aceptar y por muy cierto que sea, que no solo su dominación es amargamente resentida, sino que su presencia en cualquier puesto de control resulta odiosa para la raza entre la cual se desplaza. Todo el mundo siente eso ante cualquier forma de control extranjero, y con muchísima más razón lo sienten ante aquella forma que instintivamente saben que es la más ajena de todas.

Todo el mundo ha notado este control ejercido en la forma de guardar silencio sobre lo que le convenía a Israel que no se supiera; en la forma de publicitar lo que le convenía a Israel que se publicitara; en la forma de otorgar o negar el crédito; en la forma de ataques en la prensa contra naciones con las que Israel tenía un pleito y de la defensa en la prensa de aquellas (ahora casi han desaparecido) de las que Israel, en el pasado inmediato, dependía para su defensa. Y todo el mundo ha descubierto —lo cual no es injusto, es más, es inevitable, pero no deja de ser una fuente de exasperación— la solidaridad de la raza judía cuando estaban en juego los intereses de cualquiera de sus miembros.

Pero si el asunto se sintiera en todas partes con tanta agudeza y conciencia como se siente hoy en grupos especiales —tal como se siente, por ejemplo, en un sector particular de la opinión inglesa ya representado en la prensa, se siente en un sector más amplio de la opinión francesa y en un sector aún más amplio de la opinión polaca—, entonces la cuestión sería sencilla.

Podríamos decir entonces que se había planteado un conflicto de la índole más clara, y prohibir que una pequeña minoría extranjera decida los destinos de aquellos entre quienes vive y de quienes no forma parte.

La respuesta sería obvia, y la única dificultad consistiría en cómo se podría disminuir el control judío sin cometer una injusticia grave contra individuos inocentes.

Pero el asunto no se siente así. Se ve modificado, como he dicho, por los diversos grados de intensidad con que se le reconoce y por las demás

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