componentes individuales pasen de un país a otro, formará un solo cuerpo, generación tras generación, con la política establecida en el Nuevo Sion. Ese es, sin duda, el ideal, tal como lo oigo expresar por doquier en la conversación y por escrito a los judíos que lo respaldan.
Well, if the ideal is left in that condition (and it is admitted to be in practice in that condition), it will result in a grievous prejudice to the Jewish people, and will be a source of more permanent evil to them than any other policy they could have undertaken. It will emphasize that very point of dual allegiance which it must be their object to soften if the Jewish problem is to be solved.
La existencia de un Estado sionista pondrá de relieve el carácter diferenciado del judío. La nación judía ya no podrá depender para una de sus defensas de la indiferencia o de la ignorancia aún ampliamente presentes entre sus anfitriones.
Mientras que antes de que se intentara el experimento, muchos de esos anfitriones podían olvidar la diferencia entre él y ellos, muchos no tenían experiencia de ella y muchos la señalaban sin que ello afectara a su actitud hacia el judío; después de que el experimento se haya puesto en práctica, tendrá que haber necesariamente un cambio.
Para dar un ejemplo concreto, nadie podía, en un momento de ira, decirle a un judío: «Perturbas nuestro reposo; eres un elemento extraño en nuestra comunidad; debes marcharte». Pues si quería decir eso, estaba al mismo tiempo condenando a su víctima al destierro universal. Pero una vez que existe un Estado nacional establecido, una vez que hay en el mundo un número considerable —digamos un millón y medio de judíos— que no son nacionales de ninguna otra nación, sino ciudadanos de una nación judía con una localidad conocida, un Estado organizado, entonces la sugerencia del exilio cambia de significado. El oponente del judío ahora puede decir: «Vuelve a tu propio país», y podéis estar muy