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CAPÍTULO III LA FASE ACTUAL DEL PROBLEMA

  • enseñaban en las universidades de toda Europa; * estaban por todas partes en la prensa; * por todas partes en las finanzas. Se les encontraba continuamente en los puestos más altos del gobierno y en las cancillerías de la Cristiandad habían adquirido un poder dominante que nadie podía cuestionar. > Pero el desafío contra esta situación antinatural operaba necesariamente contra grandes adversidades, seguía siendo privado y tenía grandes dificultades para encontrar expresión. No obstante, se extendió y para 1914

La inmensurable catástrofe de la guerra —con la que los judíos no tenían nada que ver y que sus representantes financieros más importantes hicieron todo lo posible por evitar— recayó sobre Europa. Al principio pareció como si, ante esa tragedia abrumadora, aquello que había estado creciendo tan rápidamente —me refiero al debate y al conflicto sobre las reivindicaciones judías— fuera a silenciarse.

Los judíos lucharon con valor en todos los ejércitos. Sus servicios fueron generosamente reconocidos, aunque apenas se comprendía la cruel ambigüedad de su situación.

Si se considera que no tenían ningún interés nacional en la lucha, debió de parecerles una pura demasía, una crucifixión inútil de su nación. Pues Zangwill expresó muy bien el asunto al decir que aquellos que se sumaron con entusiasmo y espontaneidad al primer reclutamiento (y estos fueron numerosos) lo hicieron «por el honor de Israel».

El sacrificio no careció de fruto. Ante él se callaron muchas quejas y se reveló mucho que, de no ser por él, habría permanecido inexplorado.

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