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nydus/The Varieties of Religious ExperiencePublic
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La religión de la mentalidad sana

En la Iglesia romana tales naturalezas encuentran un terreno más propicio para desarrollarse que en el protestantismo, cuyas formas de sentir han sido fijadas por mentes de un orden decididamente pesimista. Pero incluso en el protestantismo han sido lo suficientemente abundantes; y en sus recientes desarrollos «liberales» del unitarismo y del latitudinarismo en general, las mentes de este orden han desempeñado y siguen desempeñando papeles principales y constructivos. El propio Emerson es un ejemplo admirable. Theodore Parker es otro; aquí van un par de pasajes característicos de la correspondencia de Parker.

«Los eruditos ortodoxos dicen: “En los clásicos paganos no se encuentra ninguna conciencia de pecado”. Es muy cierto⁠—demos gracias a Dios por ello. Tenían conciencia de la ira, la crueldad, la avaricia, la embriaguez, la lascivia, la pereza, la cobardía y otros vicios reales, y lucharon y se deshicieron de esas deformidades, pero no tenían conciencia de “enemistad contra Dios”, ni se sentaban a lloriquear y gemir contra el mal inexistente. He hecho bastantes cosas malas en mi vida, y las sigo haciendo; yerro el blanco, tenso el arco y lo vuelvo a intentar. Pero no tengo conciencia de odiar a Dios, ni al hombre, ni a lo correcto, ni al amor, y sé que hay mucha “salud en mí”; y en mi cuerpo, aun ahora, habita más de una cosa buena, a pesar de la tisis y de San Pablo».

En otra carta, Parker escribe:

«He nadado en aguas claras y dulces todos mis días; y si a veces eran un poco frías, y la corriente corría adversa y algo brava, nunca fue demasiado fuerte para ser enfrentada a pecho abierto y cruzada a nado. Desde los días de la más tierna infancia, cuando iba tropezando por la hierba,

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