- El culto y el sacrificio, los procedimientos para obrar sobre las disposiciones de la deidad, la teología, la ceremonia y la organización eclesiástica son lo esencial de la religión en la rama institucional. Si hubiéramos de limitar nuestra visión a ella, tendríamos que definir la religión como un arte externo, el arte de ganarse el favor de los dioses. * En la rama más personal de la religión son, por el contrario, las disposiciones internas del hombre mismo las que forman el centro de interés, su conciencia, sus méritos, su desamparo, su incompletitud. Y aunque el favor de Dios, ya sea perdido o ganado, sigue siendo un rasgo esencial de la historia, y la teología desempeña en ella un papel vital, aun así los actos a los que este tipo de religión incita son actos personales y no rituales, el individuo realiza el asunto por sí solo, y la organización eclesiástica, con sus sacerdotes y sacramentos y otros intermediarios, pasa a ocupar un lugar completamente secundario. La relación va directamente de corazón a corazón, de alma a alma, entre el hombre y
Ahora bien, en estas conferencias me propongo ignorar por completo la rama institucional, no decir nada de la organización eclesiástica, considerar lo menos posible la teología sistemática y las ideas sobre los dioses mismos, y confinarme tanto como pueda a la religión personal pura y simple. A algunos de ustedes la religión personal, considerada así desnuda, les parecerá sin duda una cosa demasiado incompleta para llevar el nombre general. > «Es una parte de la religión», dirán ustedes, «pero solo su rudimento desorganizado; si hemos de nombrarla por