lo que cada uno propone es una vía de rescate del estado mental de cenizas y polvo resultante. * El epicúreo aún espera resultados de la economía de la indulgencia y la amortiguación del deseo. * El estoico no espera ningún resultado y renuncia por completo al
Hay dignidad en ambas formas de resignación.
Representan distintas etapas en el proceso de desintoxicación por el que la primitiva embriaguez del hombre por la felicidad sensorial ha de pasar sin falta.
- En la una la sangre caliente se ha enfriado,
- en la otra se ha vuelto del todo helada;
y aunque he hablado de ellas en pretérito, como si fueran meramente históricas, el estoicismo y el epicureísmo seguirán siendo probablemente para todos los tiempos actitudes típicas, que marcan una cierta etapa definida lograda en la evolución del alma hastiada del mundo.