β, es de esperar que la carga positiva transportada por las partículas α deba determinarse aún con mayor facilidad. Todos los experimentos iniciales, sin embargo, realizados para detectar esta carga, dieron resultados negativos; y, antes de obtener resultados exitosos, se vio que era necesario eliminar algunas acciones secundarias que al principio enmascaraban por completo los efectos que se buscaban.
A consecuencia de la importancia de esta cuestión, se dará una breve descripción de los métodos de medición adoptados y de las especiales dificultades experimentales que se han presentado.
En primer lugar, debe recordarse que solo una pequeña fracción de los rayos , emitidos por una capa de bromuro de radio en polvo, escapa al gas circundante. Debido a la facilidad con que los rayos son detenidos en su paso a través de la materia, solo escapan aquellos que son expelidos desde una capa superficial, y el resto es absorbido por el propio radio. Por otra parte, una proporción mucho mayor de los rayos escapa, debido a su mayor poder de penetración.
En segundo lugar, la partícula es un ionizador del gas mucho más eficaz que la partícula y, en consecuencia, si la carga transportada por los rayos ha de determinarse mediante métodos similares a los empleados para los rayos (véase la sección 80), la presión del gas que rodea al conductor que debe cargarse ha de ser muy pequeña para eliminar, en la medida de lo posible, la pérdida de carga resultante de la ionización del gas residual por los rayos 38.
El dispositivo experimental utilizado por el autor se muestra en la Fig. 33.
Se obtuvo una película delgada de radio en una placa A por evaporación de una disolución de radio que contenía un peso conocido de bromuro de radio. Algunas horas después de la evaporación, la actividad del