todos los rayos y absorbía la mayor proporción de los rayos del tubo de radio situado en R. Al aproximar una placa de materia M, los rayos primarios incidían sobre ella y una parte de los rayos secundarios, emitidos en todas direcciones, penetraban por el lateral del electroscopio, el cual estaba recubierto con papel de aluminio de 0·05 mm de espesor. Antes de colocar la placa M en su posición, la velocidad de descarga del electroscopio se debía a la pérdida natural, a los rayos de R y a la radiación secundaria del aire. Al colocar el radiador M en su posición, la velocidad de descarga aumentaba considerablemente, y la diferencia entre la velocidad de movimiento de la hoja de oro en ambos casos se tomó como medida de la cantidad de rayos secundarios procedentes de M. La absorción de los rayos secundarios se comprobó colocando una placa de aluminio de 0·85 mm de espesor ante la cara del electroscopio.
Se encontró que los rayos secundarios eran bastante homogéneos, ya que la intensidad disminuía de acuerdo con una ley exponencial con la distancia recorrida. El valor de la constante de absorción se determinó a partir de la ecuación habitual