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nydus/The Adventures of Huckleberry FinnPublic
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XVII

había ninguna cama en la sala, ni rastro de cama; pero montones de salas en los pueblos tienen camas adentro. Había una gran chimenea empedrada en el suelo, y los ladrillos se mantenían limpios y rojos echándoles agua y fregándolos con otro ladrillo; a veces los repasan con pintura al agua roja que llaman marrón español, igual que hacen en el pueblo. Tenían unos grandes hierros de chimenea de latón capaces de sostener un tronco de sierra. Había un reloj en el medio de la repisa de la chimenea, con la pintura de un pueblo en la mitad inferior de la puerta de vidrio, y un sitio redondo en el medio para el sol, y se podía ver el péndulo oscilando detrás. Era hermoso oír tictaquear ese reloj; y a veces, cuando uno de esos buhoneros andaba por allí, la limpiaba y la ponía a punto, empezaba a dar la hora y marcaba ciento cincuenta antes de cansarse. No la habrían cambiado por nada del mundo.

Bueno, había un loro grande y estrafalario a cada lado del reloj, hecho de algo así como tiza y pintado de colores chillones. Al lado de uno de los loros había un gato de loza, y un perro de loza junto al otro; y cuando los apretabas hacia abajo chillaban,

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