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nydus/Imperialism: A StudyPublic
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El imperialismo, un estudio

mientras que las dudas y los riesgos que se derivan de esta política promueven esa constante oscilación de los valores de los títulos que resulta tan lucrativa para el financista experto. No hay guerra, revolución, atentado anarquista ni ningún otro impacto público que no sea provechoso para estos hombres; son harpías que extraen sus ganancias de cada nuevo gasto forzoso y de cada perturbación repentina del crédito público.

Para los financieros «bien informados», la incursión de Jameson fue un golpe sumamente ventajoso, como puede comprobarse comparando las «participaciones» de estos hombres antes y después de dicho acontecimiento; los terribles sufrimientos de Inglaterra y Sudáfrica en la guerra, que es la secuela de la incursión, constituyen una fuente de inmensos beneficios para los grandes financieros que mejor han resistido el despilfarro incalculado y se han resarcido mediante lucrativos contratos de guerra y «congelando» los intereses más pequeños en Transvaal.

Estos hombres son los únicos ganadores seguros de la guerra, y la mayor parte de sus ganancias provienen de las pérdidas públicas de su patria adoptiva o de las pérdidas privadas de sus compatriotas.

La política de estos hombres, es verdad, no conduce necesariamente a la guerra; cuando la guerra acarrearía un daño demasiado grande y demasiado permanente al tejido sustancial de la industria, que es la base última y esencial de la especuración, su influencia se inclina hacia la paz, como en la peligrosa disputa entre Gran Bretaña y los Estados Unidos a propósito de Venezuela.

Pero cada aumento del gasto público, cada oscilación del crédito público que no llegue a este colapso, cada empresa arriesgada en la que los recursos públicos puedan servir de garantía para las especulaciones privadas, resulta lucrativo para el gran prestamista y especulador.

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