razas.
En la última frase del pasaje citado más arriba, parece reconocer la utilidad en las razas inferiores de la lucha física por la vida entre «individuos» de una misma tribu. Pero su postura general como «socialista» es muy diferente. Para que una tribu, una nación u otra sociedad pueda competir con éxito contra otra sociedad, la lucha individual por la vida dentro de la propia sociedad debe ser suspendida. El vigor competitivo, la eficacia social de la nación requiere eliminar la fricción de la competencia individual por la vida o por los medios de subsistencia. Ahora bien, esto constituye en sí mismo una inversión de la ley de progreso generalmente reconocida en todo el mundo animal, en el cual se considera que la lucha por el alimento y otros medios de vida es esencial para el progreso de la especie, y esto a pesar de que cada especie se halla envuelta en una competencia más o menos directa por el alimento, etc.,