John A. Hobson
Las objeciones sobre el significado moderno del término imperialismo se resuelven mejor recurriendo a los hechos concretos de la historia de los últimos treinta años.
Durante ese período, varias naciones europeas, siendo Gran Bretaña la primera y principal, se han anexionado o han ejercido de otro modo su dominio político sobre vastas porciones de África y Asia, y sobre numerosas islas en el Pacífico y en otras partes.
La medida en que se ha llevado a cabo esta política de expansión, y en particular el tamaño enorme y el carácter peculiar de las adquisiciones británicas, no son comprendidos adecuadamente ni siquiera por aquellos que prestan cierta atención a la política imperial.
Las siguientes listas, que indican la superficie y, cuando es posible, la población de las nuevas adquisiciones, tienen por objeto dar precisión al término Imperialismo.
Aunque proceden de fuentes oficiales, no pretenden, sin embargo, una exactitud rigurosa. La escala móvil de la terminología política según la cual tierra de nadie, o hinterland, pasa a convertirse en algún tipo de protectorado definido se aplica a menudo de modo que oculta el proceso; la «rectificación» de una frontera fluida tiene lugar continuamente; las «particiones» en papel de esferas de influencia o protección en África y Asia son a menudo oscuras y, en algunos casos, la superficie y la población son altamente especulativas.
En unos pocos casos es posible que porciones de territorio consignadas como adquiridas desde 1870 hayan sido reservadas por una Potencia