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nydus/Imperialism: A StudyPublic
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El imperialismo, un estudio

John A. Hobson

Ninguna simple acumulación de hechos y cifras aducidos para ilustrar la naturaleza económica del nuevo imperialismo bastará para disipar la ilusión popular de que el uso de la fuerza nacional para asegurar nuevos mercados mediante la anexión de nuevos territorios es una política sólida y necesaria para un país industrial avanzado como la Gran Bretaña.

Se ha demostrado de hecho que las recientes anexiones de países tropicales, conseguidas a gran costo, han proporcionado mercados pobres y precarios; que nuestro comercio total con nuestras posesiones coloniales es virtualmente estancativo, y que nuestro comercio más lucrativo y progresivo se realiza con naciones industriales rivales, cuyos territorios no tenemos deseo de anexarnos, cuyos mercados no podemos forzar, y cuyo antagonismo activo estamos provocando con nuestra política expansionista.

Pero estos argumentos no son concluyentes. Los imperialistas pueden argumentar lo siguiente: > «Debemos tener mercados para nuestras manufacturas en crecimiento, debemos tener nuevas salidas para la inversión de nuestro capital excedente y para las energías del excedente aventurero de nuestra población: dicha expansión es una necesidad vital para una nación con nuestros grandes y crecientes poderes de producción». Una proporción cada vez mayor de nuestra población se dedica a las manufacturas y al comercio de las ciudades, y depende así, para su subsistencia y trabajo, de alimentos y materias primas de

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