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nydus/Imperialism: A StudyPublic
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El imperialismo, un estudio

John A. Hobson

I

La afirmación, que se hace a menudo, de que la labor de expansión imperial está prácticamente terminada no es correcta. Es verdad que la mayoría de las razas «atrasadas» han quedado bajo algún tipo de dependencia respecto a una u otra potencia «civilizada» en calidad de colonia, protectorado, territorio interior o esfera de influencia.

Pero esto, en la mayoría de los casos, marca más el principio de un proceso de imperialización que la consecución definitiva del imperio. El crecimiento intensivo del imperio, mediante el cual se incrementa la injerencia y se endurece el control gubernamental sobre las esferas de influencia y los protectorados, es un aspecto del imperialismo tan importante y peligroso como el crecimiento extensivo que toma forma en la imposición del dominio sobre nuevas áreas de territorio y nuevas poblaciones.

El famoso dicho, atribuido a Napoleón, de que «los grandes imperios mueren de indigestión», sirve para recordarnos la importancia de los procesos imperialistas que aún perduran una vez completada la «expansión» formal.

Durante los últimos veinte años, Gran Bretaña, Alemania, Francia y Rusia se han zampado enormes porciones de África y Asia que aún no han sido masticadas, digeridas ni asimiladas. Además, todavía quedan grandes zonas cuya independencia, aunque amenazada, sigue intacta.

Vastos países de Asia, como Persia, Tíbet, Siam y Afganistán, avanzan con rapidez hacia la primera línea de la política como probables objetos

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