y el talento administrativo de que disponen, es muy probable que alcancen su objetivo. [24] Un control más fuerte y directo sobre la política ejercido en América por los hombres de negocios les permite avanzar más rápida y directamente en la línea de sus intereses económicos que en Gran Bretaña. El imperialismo americano es el producto natural de la presión económica de un avance repentino del capitalismo que no encuentra ocupación en el país y necesita mercados extranjeros para sus mercancías y sus inversiones.
Las mismas necesidades existen en los países europeos y, como se admite, empujan a los Gobiernos por el mismo camino.
La superproducción en el sentido de una planta industrial excesiva y de un capital excedente que no encuentra inversiones seguras dentro del país, obligan a la Gran Bretaña, a Alemania, a Holanda, a Francia a colocar porciones cada vez mayores de sus recursos económicos fuera del área de su dominio político actual, y estimulan luego una política de expansión política para absorber las nuevas áreas.
Las fuentes económicas de este movimiento quedan al descubierto debido a las periódicas crisis comerciales causadas por la incapacidad de los productores para encontrar mercados adecuados y lucrativos para lo que pueden producir. El Informe de la Mayoría de la Comisión sobre la Depresión del Comercio de 1885 resumió el asunto en pocas palabras. > «Que, debido a la naturaleza de los tiempos, la demanda de nuestros productos no aumenta al mismo ritmo que antes; que nuestra capacidad de producción es, por consiguiente, superior a nuestras necesidades, y