falso debido a la especialización antinatural e insalubre a la que ha sido sometido este país, basada en una mala distribución de los recursos económicos, lo que ha inducido un crecimiento desmedido de ciertas ramas manufactureras con el propósito expreso de efectuar ventas al exterior.
Si la revolución industrial hubiera tenido lugar en una Inglaterra fundamentada en el acceso igualitario de todas las clases a la tierra, la educación y la legislación, la especialización en las manufacturas no habría llegado tan lejos (aunque se habría logrado un progreso más inteligente, debido a la ampliación del área de selección de los talentos inventivos y organizativos); el comercio exterior habría sido menos importante, aunque más estable; el nivel de vida de todos los sectores de la población habría sido alto, y la tasa actual de consumo nacional probablemente habría proporcionado un empleo pleno, constante y remunerativo a una cantidad mucho mayor de capital privado y público de la que se emplea ahora. [27]