John A. Hobson
El análisis de las fuerzas económicas en el capítulo precedente explica el carácter que adquiere la hacienda pública en los Estados comprometidos con una política imperialista.
El imperialismo, como vemos, implica el uso de la maquinaria de gobierno por parte de intereses privados, principalmente capitalistas, para asegurarles ganancias económicas fuera de su país. El predominio de este factor en la política pública imprime un carácter especial tanto al gasto como a la tributación.
El diagrama adjunto pone claramente de manifiesto los rasgos principales del gasto nacional de Gran Bretaña durante las últimas tres décadas del siglo XIX.
La primera característica es la tasa de crecimiento del gasto nacional considerado en su conjunto. Este crecimiento ha sido mucho más rápido que el del comercio exterior. Pues mientras que el valor medio anual de nuestro comercio exterior para el período 1870-75, que ascendía a 636.000.000 de libras, aumentó en el período 1895-98 a 737.000.000 de libras, el gasto público medio aumentó durante el mismo período de 63.160.000 a 94.450.000 libras. Es más rápido que el crecimiento de la renta nacional agregada, la cual, según las estimaciones aproximadas de los estadísticos, aumentó durante el mismo período de unos 1.200.000.000 a 1.700.000.000 de libras. La tasa de crecimiento se ha acelerado considerablemente durante la segunda mitad del período en cuestión, ya que, dejando de lado los gastos