Una cosa más, y todo pareció dispuesto.
Aunque era bastante conveniente que el señor y la señora Musgrove estuvieran prevenidos de antemano por cierta demora, el tiempo que tardarían los caballos de Uppercross en llevarlos de vuelta constituía una prolongación terrible de la incertidumbre; y el capitán Wentworth propuso, y Charles Musgrove convino, que sería mucho mejor que él tomara una calesa en la posada y dejara el carruaje y los caballos del señor Musgrove para que los devolvieran a casa a la mañana siguiente temprano, lo cual tendría además la ventaja de enviar un parte de cómo había pasado Louisa la noche.
El capitán Wentworth se apresuró a tener todo listo por su parte, y las dos damas no tardaron en seguirlo. Sin embargo, cuando el plan se le dio a conocer a Mary, se acabó toda la paz en él. Estaba tan desdichada y era tan vehemente, se quejó tanto de la injusticia de que se esperara que ella se fuera en lugar de Anne; ¡Anne, que no era nada para Louisa, mientras que ella era su hermana y tenía el