He estado acostumbrado a la satisfacción de creer que me ganaba cada bendición de la que disfrutaba. Me he enorgullecido de mis trabajos honrados y mis justas recompensas. Como otros grandes hombres ante los reveses —añadió con una sonrisa—, debo esforzarme por someter mi mente a mi fortuna. Debo aprender a soportar ser más feliz de lo que merezco.
Table of Contents
Capítulo XXIII
314