Fue en uno de estos breves encuentros, en los que cada cual parecía ocupado en admirar una hermosa exhibición de plantas de invernadero, cuando ella dijo:
“He estado pensando en el pasado, y tratando de juzgar imparcialmente lo que estuvo bien y lo que estuvo mal, me refiero a lo que a mí respecta; y debo creer que tuve razón, por mucho que sufriera por ello, que tuve toda la razón al dejarme guiar por la amiga a quien querrás más de lo que la quieres ahora. Para mí, ella hizo las veces de un padre. No me malinterpretes, sin embargo. No estoy diciendo que ella no se equivocara en su consejo. Fue,