sin embargo, sacar de ello mucho más provecho para halagar su vanidad de lo que Mary habría admitido. Estaba convencida de que cualquier joven medianamente agradable que lo hubiera escuchado y parecidosentimiento mostrado hacia él habría recibido el mismo cumplido. Tenía un corazón afectuoso. Tenía que amar a alguien.
Ella no veía razón alguna para que no fuesen felices. Louisa tenía, para empezar, un gran entusiasmo por la marina, y pronto llegarían a parecerse más. Él ganaría en alegría y ella aprendería a ser una entusiasta de Scott y de Lord Byron; es más, es probable que eso ya lo hubiese aprendido; por supuesto, se habrían enamorado a través de la poesía. La idea de que Louisa Musgrove se convirtiera en una persona de gusto literario y de reflexiones sentimentales resultaba divertida, pero a ella no le cabía la menor duda de que así sería. El día en Lyme, la caída del Cobb, podía influir en su salud, en sus nervios, en su valor y en su carácter hasta el